La Cabrera, Madrid 7:45 A.M. y
un frío de justicia. Nos dirigimos a al pabellón a
verificar. Aunque no era muy tarde, había cola para entregar
la licencia por un día. Los federados, somos afortunados y
recogemos el dorsal directamente. La preocupación de todos
los corredores era prácticamente la misma, que me pongo,
manguitos, térmica, culotte largo, corto... Al final los que
eligieron llevar poca ropa acertaron, pero no se libraron de
pasar frío los primeros kilómetros.
La salida se toma puntal, pero
un poco desordenada por que no cabemos los 600 participantes
detrás del arco de salida. Empezamos a buen ritmo, mas que
nada para calentar un poco y en pocos metros cogemos campo.
El primer tramo es sendero, como es lógico al ir de uno en
uno, se empiezan a formar los primeros atascos en las zonas
mas técnicas. Se hace un poco pesado, hay que parar
continuamente.
Pasamos de nuevo por la
cabrera, alguno se lamenta de no haber parado en el coche a
dejar ropa, ya empiezan a sobrar cosas. La ruta no defrauda,
el camino es bonito y fácil al principio. Hago toda esta
parte con Sergio. Horacio, Dani y Flores están por atrás y
Antonio y José por delante. En el primer avituallamiento les
vemos y aprovechamos para tomar algo de fruta y quitarnos
algunas prendas. Sabemos que tenemos que seguir pero no hay
muchas ganas, ya que al mirar el perfil, comprobamos que
estamos en el punto mas bajo de la ruta y que ahora toca
subir. Justo cuando emprendemos la marcha aparece Horacio,
que prefiere hacer un descanso y nos invita a que
continuemos.
La primera parte de la subida es muy técnica, la
recordaba perfectamente del año pasado, vamos los
cuatro juntos y comienzan a verse compañeros de ruta
reparando sus monturas al margen del camino, las
piedras no dan tregua a los neumáticos. Al comienzo
de la zona mas dura, km 32 aproximadamente, miro
para atrás y no veo a mis compañeros de equipo. Llevo buen
ritmo y decido seguir pensando en verles de nuevo mas
adelante. Diez kms mas tarde aparece el siguiente
avituallamiento, todavía faltan un par de subidas buenas, me
encuentro bien y prefiero seguir el camino sin enfriarme
parando demasiado, dos trozos de plátano, unos cuantos
dátiles, lleno de agua los bidones y sigo la
marcha.
Las dos subidas que restan
no parecen tener mayor complicación, sigo a buen ritmo y
adelantando a varios corredores, el paisaje es precioso y la
climatología muy agradable. Me pongo a rueda de un
ciclista que lleva el maillot del Astana y que marcha bien en
llano, pasamos una zona de sendero con vegetación baja a los
lados, es una zona rápida, no veo el camino, el Astana salva
un par de piedras que lo obstaculizan, pero a mi no me da
tiempo y salgo de cuernos, caigo un par de metros mas alante
justo encima de un arbusto realmente blandito y no me hago
nada, ni si quiera una magulladura. La bici tiene la cadena
fuera pero por lo demás parece estar bien así que continuo
la marcha apenas perdiendo dos o tres minutos. En un repecho
que viene a continuación adelanto al Astana y a un buen
numero de ciclistas y comienza el descenso. Una pista ancha
y rápida con mucha rodera y piedra suelta. La caída de unos
kms mas atrás me hace afrontar la bajada con precauciones y
disfrutando del paisaje hasta llegar al tercer punto de
avituallamiento, donde me reciben varias niñas que me dan
ánimos para continuar y marcan mi dorsal. Aquí si toca parar a estirar piernas, espalda y comer un poco, mientras repongo fuerzas oigo una
voz familiar, es Coque, amigo de Horacio, con el que ya he
compartido alguna ruta y que también esta descansando un
poco. Le saludo y me ofrece continuar juntos, eso si, el con
los cascos puestos para escuchar música ...
Fotos: Luzdestinada, Foromtb
Pedaleamos aproximadamente diez kilómetros, pero Coque lleva
otro ritmo, estrena bici y tiene problemas técnicos y
físicos, le duele una muñeca y tiene que ir parando a
descansar. En un repecho miro hacia atrás y no le veo, me
engancho un grupo de tres que lleva buena marcha y voy con
ellos hasta el ultimo avituallamiento, aquí me pongo ciego
de higos y de isotónico, noto que empiezo a entrar en
reserva, pero apenas me quedan diez kilómetros a meta y eso
me alienta.
En el ultimo tramo y a pesar de llevar ya dolor de piernas,
aprieto un poco y sigo adelantando gente. Aparece un cuestón
que se divide en dos partes, la primera la paso montado, la
segunda, pie a tierra en esta zona me sorprende ver un
auxiliar de pista con chaleco amarillo que anima y aplaude a
todos y cada uno de los corredores que pasan al lado suyo,
por fin llego al final. Las chicas
de meta me cantan posición y tiempo 125 en 5 horas 12
minutos y me parece
un buen resultado, aunque estoy cansado. Me dirijo al
polideportivo donde encuentro a tres compañeros de equipo
Sergio, Dani y Flores que habían optado por hacer la corta y
me voy a cola a por comida, que por cierto me supieron a gloria
los macarrones con tomate, atún, empanada y jamón, sin
olvidar la cervecita de rigor. Minutos mas tarde
fueron apareciendo el resto de compañeros de equipo y
amigos, Antonio, Jose, Horacio y Coque.
Como
resumen, los señores de karacol nos han montado un gran
maratón y por tan solo 22 euros, nos prepararon un circuito de MTB de
mas de cinco horas señalizado en cada cruce, policía,
ambulancias, comisarios de pista, un dorsal, frutos secos,
bebida isotónica y fruta en los avituallamientos, comida al
final de la ruta, un maillot conmemorativo, una revista, una bolsa de gel, fotos, videos
y por ultimo, nos dieron
la posición y el tiempo al llegar.
El año que viene, mas.
J.C.
Puntos obtenidos en la etapa
Antonio, 3 puntos
Sergio, 1 puntos
J.C. 3 puntos
Dani 1 punto
Flores, 1 punto
José
Horacio
No
puntuable
Agradecimientos:
A todo el equipo de
organización del club Karacol, por hacernos pasar una
mañana inolvidable del mas puro MTB.